El término municipal de Cervera del Río Alhama, zona declarada reserva de la biosfera por la Unesco, conserva tesoros naturales y artísticos que convierten su visita en un placer para todos los sentidos. Tesoros como las icnitas, las huellas de los extinguidos dinosaurios. En el yacimiento "Las Navillas " en el barrio de Rincón de Olivedo, es posible contemplar 305 huellas de Terópodos y Saurópodos. Son las marcas más orientales de la gran ruta que llegaba hasta Salas de los Infantes (Burgos).
El castillo situado en la peña de San Antonio. Origen de la villa, tuvo su mayor esplendor en la época musulmana, de la que se conserva la Cueva de la Luna, y restos de Muralla y miradores. Hermosas tradiciones, como la razón de la construcción de la Ermita de Nuestra Señora del Monte, donde se venera una imagen románica de la Virgen titular y se conserva un lienzo atribuido a Alonso Cano y unos frescos medievales recientemente restaurados. O como las ermitas de la Soledad y de San Antonio. Obra civil importante, El Balneario de la Albotea uno de los balnearios más elitistas del siglo pasado, qué abre sus puertas después de 100 años cerrado, con los últimos servicios y técnicas de termalismo y spa, deleite de paladares en un vanguardista restaurante además de unas amplias habitaciones para el sosiego, que harán que La Albotea recobre el esplendor de siglos pasados.
Son muchos los monumentos a desatacar; los puentes romanos de Valdelalosa y las Navas, usados hoy como acueductos, o el puente medieval de la Fuente a cuyos pies se puede observar una alcantarilla romana; o las iglesias parroquiales San Gil o el de Santa Ana. Los cerveranos hacemos gala de una peculiar gastronomía que tiene sus principales exponentes en los caracoles a la alpargatera, la paílla (que no paella) o la perdiz estofada con rico alimento de hierbas naturales. En cuanto a golmajías - dulces-, sobresalen los ormigos, cañas y las camuesadas, así como culecas del jueves Lardero y los rollos y los manguitos de la Candelaria.