Oviedo es hoy una ciudad moderna y vital con las huellas de su rico pasado de más de doce siglos que nos muestran en piedra la evolución de la arquitectura de su valioso patrimonio monumental. Destaca sobre todo la arquitectura del llamado arte prerrománico (siglos IX-X), cuyas edificaciones más significativas fueron declaradas en 1998 por la Unesco monumentos Patrimonio de la Humanidad, y la Catedral.
Con un marcado carácter cultural y gran número de instalaciones públicas para estos fines, se desarrolla una intensa actividad musical: ópera, zarzuela, conciertos, ballet, teatro. Sin olvidarse de sus museos: Museo de Bellas Artes de Asturias y el Museo Arqueológico Provincial. Completando el calendario cultural, durante todo el año se realizan manifestaciones de todo tipo: científicas, literarias, musicales, etc.
En su entorno posee una amplia extensión de parajes naturales muy próximos que introducen al visitante en la Asturias rural a través de una serie de enclaves donde se ubican caseríos de marcado carácter asturiano y que, pese a su cercanía de la gran urbe, viven aún en el remanso de la paz rural. El turista contará con gran número de sendas y caminos para descubrir estos lugares.