Al sur de Aragón, a los pies de la Sierra de Javalambre, cerca de la provincia de Castellón, se encuentra el municipio turolense de Manzanera, donde historia y naturaleza se unen creando un ambiente tentador para los amantes del " buen viajar ". Historia, porque sus orígenes se remontan al Paleolítico, como lo atestiguan los yacimientos encontrados en su término; naturaleza porque el azar no ha escatimado al expresarse y conceder a estos parajes un entorno natural rico en pinares, sabinares, ríos, fuentes, manantiales y un cielo espectacular cuajado de estrellas.
Acompañan al núcleo de Manzanera las poblaciones de Los Cerezos, Alcotas, Los Olmos y Las Alhambras, que junto a algunos barrios deshabitados y masías diseminadas, hacen de esta villa un lugar atractivo para el viajero. Por si esto fuera poco, hace gala del premio Nacional de Embellecimiento "Conde de Guadalorce", que le fuera concedido en 1971.
En su término se dan cita cinco grandes áreas con identidad propia. Son las zonas de Alcotas/el Paúl, los Olmos/las Alhambras, los Cerezos/río Torrijas, el valle del Río Manzanera y el valle de los Paraísos. Tampoco tienen desperdicio paisajes como la cascada de Tejeda y las fuentes del Gavilán y la Teja.
El territorio está tapizado de densos carrascales, sabinares, frondosos pinares y algunas especies autóctonas muy interesantes. Infinidad de manantiales alimentan con sus aguas cristalinas los tres ríos que la recorren (Torrijas, los Olmos y Paraíso) y que al llegar a Manzanera unen sus aguas y hacen de sus valles lugares ideales para el esparcimiento y disfrute de la naturaleza.
Como motivos no le faltan, la principal actividad económica del municipio es el turismo, sea cual sea la época del año, ya que para los meses más crudos del invierno cuenta con las estaciones de esquí de Javalambre y Valdelinares.
Manzanera ha sido desde principios de siglo centro de veraneo, pero es sobre todo en los últimos años cuando se ha convertido en una zona turística importante, siendo uno de los principales motivos su balneario.
A partir de la moda termal acaecida en España en los últimos tiempos, en Manzanera se han abierto numerosos alojamientos (hoteles, casas rurales, camping"), además de restaurantes y bares, algunos comercios y un museo. En definitiva, todo lo necesario para hacer de este municipio un lugar cómodo y agradable, lo que unido a la hospitalidad y simpatía de sus gentes hacen que el viajero disfrute del lugar en un ambiente distendido y familiar.