La Garriga ofrece en su término municipal un paisaje de contraste entre el relieve montañoso al norte, en la salida del Congost, y unas pendientes suaves al sur, inicio de la llanura del valle.
Las extensas áreas de cultivo que rodean la villa invitan a seguir los caminos y senderos que el ayuntamiento ha marcado como itinerarios para poder disfrutar mejor de los parajes más emblemáticos del municipio.
Algunos de los itinerarios discurren por el centro de la población para poder admirar su modernismo.