La villa de Montánchez se sitúa al sur de la provincia de Cáceres al pie de la sierra del mismo nombre. Su pasado y presente termal está ligado a las Fuentes del Trampal, conocidas desde tiempos inmemoriales por los habitantes de la zona, y que posee la particularidad de estar incluida en el municipio a través de la Encomienda de Montánchez, pero separada físicamente de éste, ya en los límites de la provincia de Badajoz.
Desde Montánchez se contempla una amplia y bella panorámica de las tierras extremeñas circundantes. Su tierra elevada a mil metros de altitud divide las cuencas del Tajo y del Guadiana y marca geográficamente el centro de la región. La proximidad a ciudades como Cáceres, Mérida, Trujillo, Don Benito y Villanueva, permite un breve y cómodo acceso, a menos de 50 km de cada una de ellas. Aunque Montánchez es conocido como "El balcón de Extremadura", es aún más famoso por sus jamones y el vino, por sus fiestas de Carnaval y por los toros, y de manera especial por la impronta de su castillo.
La historia de este municipio se relaciona con las turbulentas guerras y dominaciones entre musulmanes y cristianos, dejando como prueba de ello el espléndido castillo almohade, reformado posteriormente por la Orden de Santiago. Desde su altura se domina toda la comarca, y el caserío desciende camino de los llanos de la capital cacereña, rodeado de una vistosa vegetación de dehesas de encinas y alcornocales, higueras, viñedos y olivos que crecen en cuidados bancales.
En la actualidad, Montánchez es una próspera villa cuya principal actividad económica es la industria de la chacinería y los jamones, famosos a nivel internacional. También es importante la actividad ganadera y agrícola, junto con la comercialización del corcho.
Es además un municipio activo que organiza actividades culturales diversas como el Certamen Literario anual y los Encuentros de Montánchez "Diálogo de Culturas" de carácter internacional. No faltan las actividades para niños, el teatro, el cine, y exposiciones diversas, junto con las manifestaciones populares y tradicionales relacionadas con las fiestas patronales, los carnavales, y la feria gastronómica ligada a la matanza.
Se conservan en Montánchez tradiciones como la cestería, los trabajos con telares y la hojalata, así como otras relacionadas con la gastronomía, como la elaboración del "mostillo" casero, los dulces y los platos tradicionales de la matanza.
Las actividades turísticas están cobrando interés en la Villa, organizándose visitas guiadas desde la oficina de turismo, en especial al castillo y al antiguo barrio musulmán (barrio del Canchalejo), y rutas por los molinos romanos o los castañares cercanos.
Entre los recursos turísticos de tipo hostelero, destacan los numerosos lugares para la degustación de jamón y los vinos de "pitarra", además de las casas rurales, el hotel y los hostales; asimismo, en el término municipal, el empresario madrileño Isaac Fernández está desarrollando un ambicioso proyecto que incluye un complejo turístico en una gran finca con un hotel-cortijo y alojamientos privados, actividades diversas (equitación, piragüismo, pesca, etc.), una pista de ultraligeros y el Club Hípico Villa de Montánchez.
El Ayuntamiento, por su parte, está promoviendo la rehabilitación de la Torre del Castillo como sede del Museo Etnográfico; la villa forma parte también del proyecto Vía de la Plata y posee un Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA).